
Introducción
La arquitectura es una de las ramas más importantes del mundo del arte, y el Paleoítico no es la excepción. La arquitectura del Paleoítico abarca desde la prehistoria hasta la aparición de la escritura, y comprende a los primeros seres humanos que construyeron sus viviendas y templos a partir de materiales como madera, piedra y hueso. En este artículo hablaremos sobre la arquitectura del Paleoítico, sus características, técnicas y formas de construcción.
Estructura básica de la arquitectura del Paleoítico
La arquitectura del Paleoítico estaba condicionada por el entorno en el que vivían los seres humanos, por lo que la mayoría de sus construcciones eran efímeras y se construían con materiales naturales, como piedras, huesos, madera y ramas. Los hombres y mujeres que habitaban en aquella época no tenían las herramientas ni la tecnología para construir grandes edificios, pero, aun así, lograron construir estructuras sumamente innovadoras, como chozas y cuevas, que cumplían con las necesidades básicas de protección y resguardo.
Las cuevas como vivienda en la arquitectura del Paleoítico
Las cuevas fueron uno de los primeros lugares donde los humanos primitivos se refugiaron del clima, los animales peligrosos y otros peligros. Las cuevas permitían una mayor protección, y la mayoría de ellas cuentan con corredores y pasillos que permitían una fácil circulación de aire. Además, al encontrarse bajo tierra, la temperatura se mantenía constante, lo que resultaba beneficioso para los habitantes.
Las primeras cuevas usadas como vivienda no eran huecos naturales sino que habían sido adaptadas para su uso a través de la excavación por los seres humanos. Los arqueólogos han encontrado en cuevas paredes construidas con bloques de piedra que se encargaban de recubrir algunos huecos para protegerse de las corrientes de aire y del clima severo, así como también han encontrado los primeros fogones y restos de animales.
La arquitectura de los hogares y los edificios religiosos
Además de las cuevas, los seres humanos primitivos construían sus hogares con materiales orgánicos como ramas, hojas y pieles de animales. En algunos casos, se utilizaban huesos de animales para construir marcos de puertas y ventanas. Las cabañas eran construcciones pequeñas, generalmente con forma circular, cuyo techo estaba hecho de ramas que cubrían toda la estructura.
En cuanto a los edificios religiosos, los más comunes eran construidos al aire libre, posiblemente en rocas planas o en el terreno nivelado para formar un patio y utilizar las latas protección naturales en conjunción con los propios materiales utilizados como piedras y ramas. Se cree que estos edificios estaban asociados a rituales religiosos que involucraban la quema de objetos sagrados y la observación del sol y las estrellas.
Técnicas de construcción en la arquitectura del Paleoítico
La arquitectura del Paleoítico se caracteriza por el uso de técnicas y herramientas rudimentarias. Los antiguos constructores eran hábiles talladores de piedra y utilizaban las herramientas para cortar las rocas y darles forma. Además, las técnicas de construcción eran simples pero innovadoras, como la técnica de empalme, que consistía en unir dos piezas de madera o cualquier tipo de material, como ramas, mediante la superposición de sus extremos.
Conclusión
La arquitectura del Paleoítico es la base de la arquitectura moderna y su influencia está presente hasta el día de hoy. A pesar de que los seres humanos de esa época no contaban con herramientas y tecnología de última generación, lograron crear estructuras innovadoras y eficientes que, en muchos casos, han resistido el paso del tiempo. La arquitectura del Paleoítico es una parte fundamental de nuestro pasado, y conocerla es clave para entender el desarrollo de la humanidad en el campo de la construcción.
